Perimenopausia y menopausia
Sequedad vaginal y dolor en las relaciones
En breve
La sequedad vaginal en la menopausia se debe a la baja de estrógenos, que adelgaza y reseca los tejidos de la vagina y la vulva. Forma parte del síndrome genitourinario de la menopausia, que también puede causar dolor en las relaciones y molestias al orinar. A diferencia de los sofocos, suele avanzar con los años, pero tiene tratamientos eficaces y seguros.
En esta guía
- ¿Por qué aparece la sequedad vaginal en la menopausia?
- ¿Qué síntomas forman parte del síndrome genitourinario?
- ¿Por qué duelen las relaciones después de la menopausia?
- ¿Qué puedo hacer yo para aliviar la sequedad?
- ¿Qué tratamientos médicos hay para la sequedad vaginal?
- ¿Cómo se usa el tratamiento vaginal y cuánto dura?
- ¿Qué pasa si tuve cáncer de mama?
- ¿Cuándo conviene consultar?
¿Por qué aparece la sequedad vaginal en la menopausia?
La sequedad vaginal aparece porque los estrógenos mantienen la vagina y la vulva gruesas, elásticas y lubricadas. Cuando bajan, esos tejidos se adelgazan, producen menos flujo y pierden elasticidad. También cambia el equilibrio de bacterias protectoras de la vagina. El resultado puede ser resequedad, ardor, comezón y molestias en las relaciones.
Los médicos llamamos a este conjunto de cambios síndrome genitourinario de la menopausia. Antes se le decía atrofia vaginal. El nombre nuevo refleja que no solo afecta a la vagina: también a la vulva, la uretra y la vejiga, que dependen de los mismos estrógenos.
Es muy frecuente: según los estudios, afecta a entre 27 y 84 de cada 100 mujeres después de la menopausia. Sin embargo, muchas no lo comentan con su médica.
¿Qué síntomas forman parte del síndrome genitourinario?
Los síntomas más comunes son sequedad, ardor o comezón vaginal, dolor o sangrado leve en las relaciones y menos lubricación con la excitación. También puede haber urgencia para orinar, ardor al orinar e infecciones urinarias repetidas. Pueden aparecer solos o juntos, y en cualquier momento después de la menopausia.
Síntomas genitales
- Sequedad, ardor o comezón en la vagina o la vulva.
- Dolor durante o después de las relaciones (dispareunia).
- Sangrado leve tras las relaciones.
- Flujo diferente o menos lubricación.
Síntomas urinarios
- Necesidad urgente o frecuente de orinar.
- Molestia o ardor al orinar.
- Infecciones urinarias que se repiten.
A diferencia de los sofocos, que suelen mejorar con el tiempo, estos síntomas tienden a avanzar si no se tratan. Por eso vale la pena atenderlos pronto. Para ver todos los cambios de esta etapa, revisa perimenopausia: síntomas y cuánto dura.
¿Por qué duelen las relaciones después de la menopausia?
Las relaciones pueden doler porque los tejidos están más delgados, menos elásticos y menos lubricados. La fricción irrita y puede causar pequeñas heridas. Cuando una relación duele, es natural que el cuerpo se tense en la siguiente. Esa tensión de los músculos del piso pélvico aumenta el dolor y crea un círculo difícil de romper.
Además, el deseo y la excitación cambian en esta etapa por muchos motivos: hormonas, cansancio, estrés, la relación de pareja y la propia expectativa de dolor. Todo eso cuenta.
El dolor en las relaciones no siempre se debe a la menopausia. Otras causas son infecciones, enfermedades de la piel de la vulva, como el liquen escleroso, o problemas del piso pélvico. Por eso, si el dolor es nuevo o intenso, conviene una revisión.
¿Qué puedo hacer yo para aliviar la sequedad?
El primer paso son los hidratantes vaginales de uso regular y los lubricantes durante las relaciones. Los hidratantes se aplican dos o tres veces por semana y mejoran la humedad de los tejidos. Los lubricantes reducen la fricción en el momento. Ninguno tiene hormonas, y para síntomas leves suelen ser suficientes.
Hidratantes y lubricantes
- Hidratantes vaginales: se usan de forma regular, no solo antes de las relaciones. Algunos contienen ácido hialurónico.
- Lubricantes a base de agua o de silicona: se aplican justo antes o durante las relaciones. Los de silicona duran más.
- Evita productos con perfume, glicerina en exceso o sustancias que calientan o adormecen. Pueden irritar.
Otras medidas
- Lava la vulva solo con agua o un jabón suave sin perfume. Evita duchas vaginales.
- Usa ropa interior de algodón.
- Date más tiempo para la excitación. Ayuda a la lubricación natural.
- La actividad sexual regular, con pareja o sola, ayuda a mantener la circulación y la elasticidad.
¿Qué tratamientos médicos hay para la sequedad vaginal?
Si los hidratantes y lubricantes no bastan, el tratamiento más eficaz es el estrógeno vaginal en dosis bajas. Viene en crema, óvulos, tabletas vaginales o anillo. Actúa en la zona genital y pasa muy poco a la sangre, por eso sus riesgos son muy bajos. Hay otras opciones locales y orales para casos específicos.
Estrógeno vaginal en dosis bajas
Engruesa los tejidos, mejora la lubricación y reduce el dolor y las infecciones urinarias. Los estudios no han mostrado más riesgo de cáncer de mama, trombosis o infarto con las dosis bajas. Según las guías, no hace falta sumar un progestágeno.
Otras opciones
- Prasterona (DHEA vaginal): se convierte en hormonas dentro de las células de la vagina. Mejora la sequedad y el dolor.
- Ospemifeno: una pastilla que actúa como estrógeno en la vagina. Se usa para el dolor en las relaciones cuando no se desea un tratamiento vaginal.
- La disponibilidad de la prasterona y el ospemifeno en México puede variar; pregúntanos.
- Fisioterapia de piso pélvico: ayuda cuando los músculos se tensan por el dolor. Puede combinarse con dilatadores vaginales.
Si además tienes sofocos, la terapia hormonal sistémica también mejora la sequedad. Te lo explico en terapia hormonal: beneficios y riesgos. Algunas mujeres necesitan sumar un tratamiento vaginal aunque usen terapia sistémica.
Láser y radiofrecuencia vaginal
Se promueven mucho, pero la evidencia es insuficiente. Los estudios comparados con un tratamiento simulado no han mostrado un beneficio claro. Las sociedades de menopausia consideran que no hay datos suficientes para recomendarlos.
En consulta elegimos juntas el tratamiento y la vía, y programamos el seguimiento. Si te conviene la fisioterapia de piso pélvico, te referimos con un especialista de confianza.
¿Cómo se usa el tratamiento vaginal y cuánto dura?
El estrógeno vaginal suele empezarse con aplicaciones más frecuentes durante las primeras semanas. Después se espacia, por lo general a unas dos veces por semana, como mantenimiento. La pauta exacta depende del producto y la ajustamos en consulta. La mejoría empieza en semanas. Como la causa sigue presente, se plantea a largo plazo.
Algunas recomendaciones prácticas:
- Aplícalo por la noche, antes de dormir. Así se queda en su lugar y molesta menos.
- Al inicio puede haber un poco de ardor o flujo. Suele pasar en días.
- Si lo suspendes, los síntomas suelen volver en semanas o meses.
- No necesitas análisis de hormonas para seguirlo. Se ajusta según cómo te sientes.
Cualquier sangrado vaginal durante el tratamiento debe revisarse. En general se debe a la fragilidad de los tejidos, pero hay que confirmarlo.
En las revisiones vemos si los síntomas mejoraron, si hace falta ajustar la frecuencia y si conviene sumar otra opción. Muchas mujeres combinan el tratamiento local con un lubricante para las relaciones.
¿Qué pasa si tuve cáncer de mama?
Si tuviste cáncer de mama, el primer paso son los hidratantes y lubricantes sin hormonas. Si no bastan, el estrógeno vaginal en dosis bajas puede considerarse en algunos casos, siempre junto con tu oncólogo. Aún faltan datos sobre su seguridad en esta situación, y la decisión depende de tu tipo de cáncer y tu tratamiento.
Los inhibidores de aromatasa (como el anastrozol o el letrozol) bajan mucho los estrógenos. Por eso pueden empeorar bastante la sequedad. No es un tema menor: afecta la calidad de vida y, a veces, que una mujer siga su tratamiento.
Hablarlo con tu equipo de oncología y con tu ginecóloga permite encontrar un equilibrio entre seguridad y bienestar.
¿Cuándo conviene consultar?
Conviene consultar si la sequedad o el dolor afectan tu vida diaria o sexual. También si los hidratantes no bastan o tienes infecciones urinarias repetidas. Consulta pronto si tienes cualquier sangrado después de la menopausia, aunque sea leve o solo tras las relaciones. Hay que revisar su causa.
En consulta platicamos tus síntomas con calma y, con tu permiso, hacemos una exploración. Así descartamos otras causas y elegimos juntas el tratamiento. Si te da pena hablarlo, no te preocupes: es una de las consultas más comunes en esta etapa.
Puedes revisar tus síntomas antes con la herramienta de síntomas de menopausia. Más información en la consulta de menopausia en Puebla y en la sección de menopausia.
En mi consulta
Muchas pacientes tardan años en mencionar la sequedad o el dolor en las relaciones, porque les da pena o creen que es normal y no tiene solución. Cuando por fin lo platicamos, suelen sentir alivio. Revisamos juntas qué les pasa y empezamos por opciones sencillas, ajustando según cómo se sientan.
Preguntas frecuentes
Es frecuente, pero no es algo que tengas que aguantar. Suele deberse a la sequedad y al adelgazamiento de los tejidos. Hay lubricantes, hidratantes vaginales y tratamientos locales que ayudan. Si el dolor es intenso o nuevo, conviene una revisión para descartar otras causas.
No. En dosis bajas, el estrógeno vaginal actúa sobre todo en la zona genital y pasa muy poco a la sangre. Los estudios no han mostrado más riesgo de cáncer de mama, trombosis o infarto. Si tienes útero, las guías indican que no hace falta sumar un progestágeno.
Muchas mujeres notan mejoría en unas semanas, y el efecto completo puede tardar hasta unos tres meses. Como la causa sigue presente, los síntomas suelen volver si se suspende. Por eso se plantea como un tratamiento de mantenimiento, con revisiones.
Por ahora la evidencia es insuficiente. Los estudios comparados con un tratamiento simulado no han mostrado un beneficio claro, y las sociedades de menopausia consideran que no hay datos suficientes para recomendarlo. Las opciones locales con hormonas o sin ellas tienen mucha más evidencia.
Fuentes
- The 2020 genitourinary syndrome of menopause position statement of The North American Menopause Society. The North American Menopause Society. Menopause 27(9):976-992, 2020.
- The 2022 hormone therapy position statement of The North American Menopause Society. The North American Menopause Society. Menopause 29(7):767-794, 2022.
- Menopause: identification and management (NICE guideline NG23). National Institute for Health and Care Excellence (NICE), 2024.
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